7 consejos para mantener nuestro colchón como nuevo

Cómo cuidar mi colchón para tenerlo como nuevo

Mantener nuestro colchón como nuevo es esencial para disfrutar del mejor descanso durante toda su vida útil. Si se ha cuidado correctamente, aunque parece que está nuevo, su deterioro es muy sutil ya que las tecnologías aplicadas a día de hoy evitan que aparezcan bultos y deformaciones. Sin embargo, esta apariencia de colchón nuevo, es únicamente eso, apariencia, ya que los materiales internos van perdiendo firmeza y calidad con el tiempo y el uso.

Según las recomendaciones de ASOCAMA, la Asociación Española de la Cama, es necesario reemplazar el colchón antes de 10 años, incluso cuando lo mantengamos y cuidemos adecuadamente.  Para conocer el desgaste de nuestro colchón tendríamos que compararlo con uno nuevo de idénticas características, y nos daríamos cuenta que no tiene la misma firmeza ni acogida.

Además, es muy importante tener en cuenta el factor higiénico, dado que pasamos un tercio de nuestras vidas en la cama y la temperatura y movimientos nocturnos hacen que el colchón y los accesorios como sábanas y fundas protectoras acumulen ácaros y deterioren las propiedades de los materiales.

Un tercio de nuestra vida transcurre en la cama,
es muy importante cuidar el soporte de nuestro descanso

Por todo esto, vamos a indicarte una serie de hábitos que te ayudarán a mantener tu colchón como nuevo hasta que llegue el tiempo de cambiarlo y que puedas decir con satisfacción (satisfacción, porque has sabido mantenerlo y cuidarlo como se merece), «que pena cambiarlo, ¡si esta nuevo!».

1. Al recibir el colchón

Colchón enrollado
Colchón enrollado

Al recibir nuestro colchón es muy importante tener especial cuidado al desembalarlo, sobre todo si nos llega envasado al vacío y enrollado, ya que con las tijeras o el cúter podemos dañar algunos de los tejidos y provocar una rotura que ponga en compromiso la integridad del mismo.

Los colchones de muelles ensacados, espuma o viscoelástica pueden enviarse envasados al vacío y enrollados sin que esto dañe o deteriore las cualidades del colchón, aunque es recomendable desenrollarlos como mucho 48 después de recibirlos para asegurarnos que se mantienen enrollados el menor tiempo posible.

Una vez abierto y desenrollado debes dejarlo reposar unas 24-48 horas sobre una base firme y plana para que recupere su forma, y no tumbarte o apoyarte sobre él, ya que esto puede influir en la recuperación de los materiales.

2. Una buena ventilación

Es recomendable ventilar nuestro colchón unos 10-15 minutos después de levantarnos y antes de hacer la cama. Este hábito es incluso más importante en verano, aumentando el tiempo de ventilación a unos 30 minutos. Retira las sábanas y abre la ventana para que el flujo de aire ventile el colchón hasta el interior, de esta forma tanto el colchón como las sábanas transpirarán, evitando malos olores y ácaros. Sin embargo, nunca lo dejes expuesto al sol durante un largo periodo de tiempo ya que puede afectar a la estructura.

3. Cambiar de posición

Doble cara
Colchón Zafiro doble cara

Es fundamental girar el colchón para evitar que siempre soporte el peso en el mismo punto y se pueda deformar y aparecer bultos que empobrezcan la calidad de nuestro sueño y puedan llegar a provocarnos dolores en espalda y articulaciones.

Se recomienda voltear o girar el colchón aproximadamente cada 3 meses, un buen consejo para no olvidarse de hacerlo es hacer coincidir este cambio con las estaciones del año.

Para los colchones que sólo tienen una cara de descanso, se debe girar sobre su propio eje, cambiando la cabeza a los pies.

Sin embargo, para aquellos que tienen doble cara, con dos caras iguales, o cada una con propiedades especiales, el giro debe hacerse también cambiando la cara de descanso, girándolo en invierno y verano, y dándole la vuelta (de cabeza a pies) en otoño y primavera. De esta forma aprovechamos toda la superficie de descanso, alargando la vida de nuestro colchón.

Para aquellos colchones con cara de “verano” y otra de “invierno”, es importante asegurarnos de que usamos la cara indicada en cada estación, para aprovechar al máximo sus cualidades, usando también la cara de verano en primavera y la de invierno en otoño y girándolo sobre su propio eje (de cabeza a pies) al cambio de estación.

Topper Aloe Vera Confort
Topper Aloe Vera Confort

En caso de que tu colchón no sea viscoelástico o si solo tiene visco en una cara, puedes usar un topper viscoelástico para dar la vuelta al colchón y añadir la comodidad de la visco y así poder usarlo también por la cara «de abajo». Con esto, alargarás la vida de tu colchón y también lo protegerás de agentes externos.

 

4. Usar funda o cubrecolchón

Para proteger nuestro colchón de la humedad y otros agentes externos es recomendable usar una funda protectora o cubrecolchón impermeable pero transpirable para que pueda ventilarse correctamente. No es necesario que la funda esté acolchada si ya cuenta con un cómodo acolchado propio. Para los colchones de látex, no debemos usar un cubrecolchón impermeable, ya que estos necesitan de una transpiración extra que la funda impermeable impide.

5. Higiene y limpieza

Aspirar colchón
Aspirar 1 vez al mes

Aproximadamente una vez al mes es recomendable pasar la aspiradora por el colchón para quitar la suciedad acumulada en el interior. Para una limpieza más profunda, al menos 2 veces al año, debemos poner el colchón el vertical y sacudir suavemente el polvo para eliminar ácaros y partículas de polvo acumuladas.

Algunos colchones son desenfundables y nos permiten retirar la funda para su lavado. En este caso se deben seguir siempre las indicaciones de lavado que aparecen las etiquetas para la mejor conservación de los tejidos. Sin embargo los colchones no desenfundables no se deben limpiar en seco, ni se pueden humedecer o mojar los tejidos o tapicería del colchón. 

Si se moja la cama intente absorber el líquido lo antes posible con paños de cocina hasta su total absorción. No use nunca productos químicos o remedios caseros para retirar una mancha ya que estos pueden estropear las espumas y materiales internos del colchón.

6. Posición y presiones

Es importante dejar un pequeño espacio de ventilación entre nuestro colchón y el cabecero o los pies de la cama, así como con las mesitas, para que se mantenga una buena aireación del interior desde todos los laterales.

Con excepción de los colchones articulados, nunca debes doblar el colchón y hay que llevar cuidado con no forzar las esquinas y laterales. Es conveniente no sentarse o apoyarse siempre en el mismo punto y desde luego no podemos dejar que los niños salten o se pongan de pie sobre el colchón ya que esto puede crear hundimientos.

No apoyes tu colchón de pie durante un periodo muy prolongado de tiempo, ya que la presión puede dañar el lateral y las esquinas que están en contacto con el suelo.

7. La base del colchón adecuada

Es fundamental usar una buena base para el colchón, que sea resistente y de la misma medida que de este para que no haya bordes sobresalientes que puedan poner en compromiso la estructura del colchón.

Por otro lado existen algunas indicaciones del tipo de base a usar dependiendo del tipo de colchón que tengamos. Los colchones de muelles no son válidos en ningún caso para somieres articulados, que requieren de núcleos especiales para el articulado. Los colchones de látex por su parte, necesitan una aireación especial, por lo que las bases transpirables como las de láminas, son las más indicadas para este tipo de colchones.

Escoger un tipo de base u otro depende también de tus preferencias, las bases tapizadas aportan más firmeza y los somieres de láminas más elasticidad.

Las bases de muelles están totalmente obsoletas y pueden dañar tu colchón, además de producir incomodos ruidos durante la noche. Si sigues teniendo alguna, te recomendamos reemplazarla por una base tapizada o laminada, o los prácticos canapés.

Antes de usar tu nuevo colchón en una base antigua, revisa que esta esté en buenas condiciones, ya que una base deformada o poco resistente puede dañar tu colchón nuevo.

Un colchón como nuevo no dura para siempre

Si sigues todos estos consejos podrás disfrutar de un colchón en perfecto estado durante más tiempo, sin embargo, lamentablemente, nada dura para siempre. Es importante estar atentos a cualquier deformación o hundimiento de colchón para cambiar nuestro soporte de descanso, y siempre llegados a los 10 años de uso. Como hemos indicado, el colchón puede parecer como nuevo, pero el tiempo y el uso hacen que se desgaste y sea necesario renovarlo.